Estudios científicos

Mediterranean Alcohol-Drinking Pattern and Alcohol-Related Cancer Incidence in the «Seguimiento Universidad de Navarra» (SUN) Cohort

Abstract:

ackground/Objectives: Since 1988, the IARC has classified alcohol as a type 1 carcinogen, causally linked to seven types of cancer (oral cavity, pharynx, larynx, esophagus, colorectum, liver and breast carcinomas). Several agencies, such as the WHO and the IARC, hold that there is a direct monotonic association between any gram of alcohol consumed and the risk of cancer, regardless of the drinking pattern. On the other hand, an expanding body of evidence indicates that drinking pattern may substantially modify the effect of alcohol consumption. The Mediterranean alcohol-drinking pattern (MADP) includes different aspects of alcohol consumption, such as preference for red wine, moderate alcohol consumption with meals, spreading consumption over the week and avoiding binge drinking. Conformity to this pattern has shown inverse associations with all-cause mortality, cardiovascular disease and diabetes. However, its relationship with cancer incidence has not been studied yet. Our objective was to assess how alcohol consumption patterns, with particular emphasis on the MADP, relate to the incidence of the seven alcohol-related cancers. This information is needed to support cancer prevention recommendations that may go beyond the amount of alcohol consumed to also include the drinking pattern. Methods: We prospectively followed 19,541 participants in the SUN («Seguimiento Universidad de Navarra») cohort for a median of 13.8 years. We classified participants into four groups, namely, abstainers and three further groups according to their adherence to the MADP score (low, moderate and high). Results: A substantial reduction in the risk of alcohol-related cancer incidence was observed only in men for high versus low adherence to the MADP, with an adjusted hazard ratio (HR) of 0.44 (95% confidence intervals (CIs) (0.21-0.92)). The category of moderate adherence to the MADP showed a lower risk of cancer incidence with a tendency towards statistical significance (HR = 0.56, 95% CI, 0.30-1.06). For women, no result reached statistical significance. Conclusions: Based on the available evidence, separate messages by sex should be delivered. In men, the association between alcohol and cancer goes beyond the amount of alcohol consumed, and a Mediterranean drinking pattern may be beneficial even for alcohol-related cancers. Men should, therefore, receive an additional message: among alcohol consumers, greater adherence to the MADP may help lower their risk of developing alcohol-related cancers. No benefit is supported for the MADP against alcohol-related cancers in women.

Comentarios divulgativos:

Desde 1988, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasifica al alcohol como un carcinógeno del grupo 1, vinculado causalmente con siete tipos de cánceres: cavidad oral, faringe, laringe, esófago, colorrecto, hígado y mama. Aunque entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostienen una asociación lineal donde a mayor consumo existe un mayor riesgo, existe evidencia de que el patrón de consumo puede modificar este efecto. El Patrón de Consumo de Alcohol Mediterráneo (MADP) se caracteriza por un consumo moderado, con preferencia por el vino tinto, y la ausencia de episodios de consumo excesivo o binge drinking. Si bien el MADP ha mostrado beneficios previos en enfermedades cardiovasculares y diabetes, su relación específica con la incidencia de cáncer no había sido evaluada integralmente hasta este estudio.

Para investigar esta relación, se analizó a 19,541 participantes del proyecto cohorte Seguimiento Universidad de Navarra (SUN), un estudio prospectivo y dinámico compuesto por graduados universitarios españoles. Los participantes, que al inicio estaban libres de enfermedades crónicas, fueron seguidos durante una mediana de 13.8 años, alcanzando una tasa de retención del 91.1%.

La evaluación de la exposición al MADP se realizó mediante una puntuación de 0 a 9 puntos. Esta métrica evaluaba, además del consumo total de alcohol, aspectos cualitativos como la preferencia por el vino (especialmente el tinto), si este se consumía mayoritariamente durante las comidas, la distribución de la ingesta a lo largo de la semana y la evitación del binge drinking. Los casos de cáncer identificados durante el seguimiento fueron validados mediante informes médicos revisados por oncólogos independientes y por consultas al Instituto Nacional de Estadística (INE). Se confirmaron 268 casos de cáncer, siendo la mayoría en mujeres, donde los tipos más frecuentes fueron el de mama y el colorrectal.

En cuanto a los resultados, se observaron diferencias marcadas por sexo. En el caso de los hombres, aquellos con una alta adherencia al MADP presentaron una reducción del 56% en el riesgo de desarrollar cánceres relacionados con el alcohol en comparación con el grupo de baja adherencia. Por el contrario, en las mujeres no se encontró una asociación estadísticamente significativa entre la adherencia a este patrón y la incidencia de dichos cánceres. Los análisis de sensibilidad adicionales mostraron que, en los hombres, el efecto protector era aún más marcado en el escenario de quienes eran fumadores, mientras que en las mujeres no se halló significación bajo ningún escenario probado.

La falta de asociación en las mujeres se atribuye principalmente a que el cáncer de mama representa la gran mayoría de sus casos y la evidencia sugiere que su riesgo aumenta de forma lineal incluso con consumos muy bajos de alcohol. En los hombres, la asociación inversa sugiere que el patrón mediterráneo mitiga el riesgo a través de varios mecanismos. Entre ellos destaca el contenido de polifenoles del vino tinto, como el resveratrol, con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Asimismo, el consumo junto con alimentos produce un «efecto de arrastre» que reduce el contacto del etanol con la mucosa orofaríngea, y una distribución temporal que permite un metabolismo más eficiente, evitando la saturación enzimática y la producción excesiva de acetaldehído tóxico.

Finalmente, el estudio concluye que los mensajes de salud pública deben diferenciarse por sexo. Para las mujeres, no hay evidencia suficiente para cambiar la recomendación de evitar el consumo de alcohol debido al riesgo de cáncer de mama. Para los hombres que deciden consumir alcohol, la alta adherencia al patrón mediterráneo se asocia con una reducción sustancial del 56% en el riesgo de padecer cánceres relacionados con el alcohol.