Estudios científicos

Dietary patterns generated by the Treelet Transform and risk of stroke: a Danish cohort study.

Abstract:

Objective: To relate empirically derived dietary patterns identified using the Treelet Transform (TT) to risk of stroke.

Design: A prospective cohort study using the Danish Diet, Cancer and Health cohort. Dietary information was obtained in 1993-1997 using a validated semi-quantitative FFQ. Incident stroke diagnoses, obtained from the Danish National Patient Register, were verified by record review. Dietary patterns were generated using TT, and participants were categorised into quintiles based on their adherence to each pattern. Sex-specific Cox proportional hazard models estimated associations between dietary patterns and stroke.

Setting: Denmark.

Participants: 55 061 men and women aged 50-64 years at the time of enrolment.

Results: Three dietary patterns explaining 15·4 % of the total variance were identified: a Prudent pattern, a Western pattern and a Wine & Snacks pattern. During a follow-up time of 10 years, 1513 cases occurred. Comparing the highest to lowest quintiles of intake, adherence to a Prudent pattern was inversely associated with stroke (HRmen 0·74, 95 % CI 0·60, 0·91; HRwomen 0·82, 95 % CI 0·62, 1·08), while adherence to a Western pattern was associated with greater risk (HRmen 1·61, 95 % CI 1·23, 2·10; HRwomen 2·01, 95 % CI 1·48, 2·72). No association was found for a Wine & Snacks pattern for women, but a weak inverse association was found for men (HR 0·81, 95 % CI 0·67, 0·99).

Conclusions: The results of this study are broadly in line with current recommendations for a healthy diet to prevent stroke.

Comentarios divulgativos:

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo. El ictus es una de ellas y su prevalencia se está incrementando. Es necesario desarrollar estrategias que permitan su prevención, en este sentido la dieta podría tener un papel clave. Recientemente se ha desarrollado un método estadístico denominado en inglés Treelet Transform (TT), que analiza la correlación entre diferentes factores y podría utilizarse para analizar la asociación entre la alimentación y el riesgo de enfermedad. En este estudio los investigadores utilizan este nuevo análisis estadístico, para identificar patrones alimentarios que ayuden a explicar la variación en el riesgo a desarrollar ictus en población danesa.

Analizando datos de 55.061 participantes de 50-64 años, de la cohorte Danish Diet, Cancer and Health cohort (1993-1997), sobre alimentación y diagnóstico de ictus, los científicos identificaron tres patrones alimentarios que podrían explicar la variación en el desarrollo de ictus. Un patrón fue denominado “Prudente”, caracterizado por el consumo de alimentos de origen vegetal, pescado, aceites vegetales y carne de ave, otro se denominó patrón “Occidental”, en el que primaban los alimentos de origen animal (carne roja y procesada), las patatas, la cerveza o el café y el tercer patrón se denominó de “Vino y Snacks”, en el que destacaba el consumo de vino, aperitivos salados, té, queso y cereales integrales.

A los 10 años de seguimiento se produjeron 1.513 casos de ictus. Aquellos participantes, hombres, que tenían un patrón “Prudente” o de “Vino y snacks” tenían una menor probabilidad de desarrollar ictus (HR 0,74, IC 95 % 0,60 – 0,91; y HR 0·81, IC 95 % 0,67 – 0,99), pero en el caso de las mujeres no se obtuvieron resultados concluyentes. Por el contrario, una mayor adherencia al patrón “Occidental” se asociaba con un incremento importante en el riesgo de ictus, tanto en hombres como en mujeres. Estos resultados van en línea con las recomendaciones actuales de estilo de vida saludable para la prevención de ictus.