Estudios científicos

Effect of Moderate Wine Consumption on Oxidative Stress Markers in Coronary Heart Disease Patients

Abstract:

Evidence from research studies reports that wine consumption is associated with lower cardiovascular disease risk, partly through the amelioration of oxidative stress. The aim of the present study was to examine the effect of regular light to moderate wine consumption from coronary heart disease (CHD) patients compared to the effect induced by alcohol intake without the presence of wine microconstituents, on oxidation-induced macromolecular damage as well as on endogenous antioxidant enzyme activity. A randomized, single-blind, controlled, three-arm parallel intervention was carried out, in which 64 CHD patients were allocated to three intervention groups. Group A consumed no alcohol, and Group B (wine) and Group C (ethanol) consumed 27 g of alcohol/day for 8 weeks. Blood and urine samples were collected at baseline and at 4 and 8 weeks. Urine oxidized guanine species levels, protein carbonyls, thiobarbituric acid substances (TBARS) levels, as well as superoxide dismutase (SOD) and glutathione peroxidase (GPx) activities, were measured. Oxidized guanine species and protein carbonyl levels were significantly increased in the ethanol group during the intervention and were significantly decreased in the wine group. These results support the idea that wine’s bioactive compounds may exert antioxidant actions that counteract the macromolecular oxidative damage induced by alcohol in CHD patients.

Comentarios divulgativos:

El objetivo de esta investigación fue evaluar si el consumo regular, ligero-moderado de vino tiene un efecto positivo frente al estrés oxidativo que está aumentado en pacientes con enfermedad coronaria. Al finalizar el estudio, los resultados respaldaron la hipótesis de que el efecto protector de este patrón de consumo de vino puede atribuirse a la presencia de microconstituyentes en el vino con propiedades antioxidantes.

La idea de este estudio surgió a raíz de que algunas investigaciones hayan encontrado una asociación entre el consumo ligero-moderado de vino y un menor riesgo de enfermedad cardiovascular. Estos resultados podrían tener que ver con la presencia en el vino de unos compuestos minoritarios llamados polifenoles, ya que estos compuestos tienen propiedades antioxidantes, capaces de mejorar el estrés oxidativo que participa en el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares.

En este estudio, un ensayo clínico aleatorizado, participaron 64 hombres con cardiopatía coronaria, a los que se dividió al azar en tres grupos. Durante las ocho semanas que duró el estudio, un grupo debía abstenerse de tomar alcohol, y los otros dos debían consumir diariamente 27 g de etanol junto con la cena o la comida, unos en forma de 200 mL de vino tinto (variedad Cabernet Sauvignon) y los otros en forma de 71 mL de tsipouro, una bebida alcohólica griega destilada, que no contenía los compuestos minoritarios antioxidantes del vino.

Se observó que, por un lado, seguir este patrón de consumo de vino durante ocho semanas era bien tolerado y no producía cambios, ni positivos, ni negativos, en los biomarcadores sanguíneos de salud y de oxidación estudiados. Y, por otro lado, los compuestos minoritarios del vino parecían atenuar el daño que el etanol produce en el ADN y en la oxidación de proteínas.

Dado que había una reducción de la oxidación proteica en el grupo que tomaba vino, pero aumentaba la oxidación en el grupo que tomaba la bebida destilada, los autores señalaron que sus resultados apoyan la idea de que los compuestos bioactivos del vino, entre los que se encuentran los polifenoles, pueden ejercer acciones antioxidantes que contrarrestan el daño producido por el etanol en pacientes con cardiopatía coronaria. En el futuro son necesarios estudios que corroboren estos hallazgos.