Un estudio con 1,5 millones de personas no halla vínculo entre alcohol y riesgo de cáncer

17 de febrero de 2026

Un macroestudio genético con 1,5 millones de participantes no encuentra relación causal generalizada entre consumo de alcohol y desarrollo de cáncer

Nos hacemos eco de una investigación publicada en la revista científica BMC Medicine que aporta una nueva perspectiva sobre la relación entre el consumo de alcohol y diferentes tipos de cáncer. Los resultados cuestionan la hipótesis de un vínculo causal directo y universal.

 

Un macroestudio genético con 1,5 millones de participantes no encuentra relación causal generalizada entre consumo de alcohol y desarrollo de cáncer

Nos hacemos eco de una investigación publicada en la revista científica BMC Medicine que aporta una nueva perspectiva sobre la relación entre el consumo de alcohol y diferentes tipos de cáncer. Los resultados cuestionan la hipótesis de un vínculo causal directo y universal.

Metodología: un enfoque basado en la genética

La investigación, liderada por la dra. Susanna C. Larsson, epidemióloga con base en el Instituto Karolinska de Estocolmo, emplea una técnica epidemiológica denominada aleatorización mendeliana. A diferencia de los estudios observacionales tradicionales, que pueden verse afectados por factores confusos como el tabaquismo, la alimentación o el nivel socioeconómico, este método utiliza variantes genéticas asociadas al consumo de alcohol como indicadores.

La ventaja de este enfoque reside en que los genes se asignan aleatoriamente al nacer y permanecen estables a lo largo de la vida, lo que permite evaluar si existe una relación causal directa entre el alcohol y el desarrollo de cáncer, minimizando el efecto de otros factores de riesgo concurrentes.

El estudio integró información de cuatro grandes cohortes: UK Biobank (367.643 participantes), FinnGen (500.348), All of Us (169.312) y el Million Veteran Program (451.206).

 

Resultados principales

Los análisis no mostraron una asociación estadísticamente significativa entre la predisposición genética al consumo de alcohol y el riesgo global de desarrollar cáncer. Tampoco se encontraron asociaciones consistentes con tipos específicos frecuentemente estudiados, como el cáncer de mama, próstata, páncreas o cerebro.

Los hallazgos con mayor solidez estadística indicaron asociaciones inversas, es decir, una predisposición genética a mayor consumo de alcohol se relacionó con un menor riesgo de cáncer de riñón (reducción del 36%) y de endometrio (reducción cercana al 50%).

Otras asociaciones con menor nivel de evidencia, y que requieren interpretación cautelosa, sugirieron un posible incremento del riesgo de cáncer de cabeza y cuello, y colorrectal. No obstante, varias de estas asociaciones desaparecieron al ajustar por tabaquismo, lo que sugiere que la relación observada podría reflejar la conexión cultural entre el consumo de alcohol y tabaco, siendo este último el factor causal directo.

 

Consideraciones técnicas relevantes

Los investigadores advierten sobre aspectos metodológicos que deben tenerse en cuenta al interpretar estos resultados:

  • Limitaciones en la predicción genética: Las 95 variantes genéticas estudiadas explican únicamente el 0,2% de la variabilidad total del consumo de alcohol en la población. Esto significa que la mayor parte del comportamiento de consumo depende de factores no genéticos (culturales, ambientales, personales), lo que limita la capacidad estadística del estudio para detectar efectos de menor magnitud.
  • Modelo de análisis: El estudio emplea un modelo lineal que refleja un efecto promedio, sin distinguir entre diferentes niveles de consumo. Por tanto, no evalúa posibles umbrales de riesgo ni diferencia entre patrones de consumo moderado y episódico.
  • Discrepancia con estudios previos: Los resultados contrastan con algunos estudios observacionales que han relacionado el consumo de alcohol con ciertos tipos de cáncer, como el de mama. Esta discrepancia podría deberse tanto a factores no controlados en estudios observacionales como a limitaciones en la potencia estadística de los análisis genéticos.

 

Una relación más compleja de lo establecido

Este estudio, probablemente el más amplio de su tipo realizado hasta la fecha, aporta evidencia que no respalda la hipótesis de que el alcohol sea un factor causal universal en el desarrollo de cáncer. Los autores reconocen que podría estar implicado en tipos específicos de cáncer, aunque los efectos parecen más limitados y complejos de lo previamente considerado.

Los hallazgos demuestran que la relación entre el consumo de alcohol y el riesgo de cáncer requiere una comprensión más matizada y profunda. La ciencia continúa evolucionando en este campo, y resulta necesario considerar múltiples variables: los diferentes patrones de consumo, las cantidades, los contextos socioculturales y la interacción con otros factores de riesgo.

La evidencia científica actual sugiere que las afirmaciones generalizadas sobre el alcohol y el cáncer deben sustentarse en análisis rigurosos que contemplen la complejidad de estas relaciones. Estudios de estas características contribuyen a un debate más fundamentado y preciso sobre el consumo y sus implicaciones para la salud pública.

Referencia científica

Larsson, S.C., A.M., Cronjé, H.T. et al. Alcohol consumption and risk consumption and risk of cancer: a Mendelian randomization analysis of our biobanks and consortium data. BMC Med 23, 676 (2025). 10.1186/s12916-025-04543-8. Factor de impacto (2024): 8.3