
Un nuevo estudio refuerza el papel diferencial del vino en el consumo moderado
26 de marzo de 2026
El debate científico sobre los efectos del alcohol en la salud sigue avanzando y sumando nuevas evidencias. Un estudio publicado por el American College of Cardiology concluye que el impacto no depende únicamente de la cantidad consumida, sino también del tipo de bebida.
Según los investigadores, el consumo bajo a moderado de licores, cerveza o sidra se asocia con una mayor mortalidad. En cambio, el consumo moderado de vino se relaciona con un menor riesgo en adultos sanos.
Para la Ciencia del Vino, estos resultados aportan una perspectiva relevante: no todas las bebidas alcohólicas presentan el mismo perfil ni se integran de igual forma en los patrones de consumo. Factores como su composición y su vínculo con hábitos alimentarios equilibrados ayudan a explicar estas diferencias.
Además, este tipo de estudios contribuye a avanzar hacia recomendaciones más precisas, basadas en patrones de consumo y no únicamente en cantidades generales.
Una línea de investigación que ayuda a entender mejor la relación entre vino, alimentación y salud. En este contexto, la evidencia científica sigue respaldando un mensaje importante: el consumo moderado de vino puede tener efectos beneficiosos para la salud.
El Dr. Josep Masip Uset, cardiólogo y presidente del comité científico de FIVIN, destaca que se trata de un estudio basado en el registro UK Biobank, «uno de los bancos de datos poblacionales más completos del mundo, con más de 500.000 individuos y más de 15 años de seguimiento. Análisis previos sobre este registro ya habían mostrado resultados similares, reforzando el papel diferencial del vino frente a otras bebidas alcohólicas«
El estudio será presentado en el congreso anual del American College of Cardiology en Nueva Orleans, uno de los encuentros científicos más relevantes a nivel internacional en el ámbito cardiovascular.








