
Estudios científicos
Association between alcohol consumption and mortality in Parkinson’s disease.
Abstract:
Previous studies on the association between alcohol consumption and risk of Parkinson’s disease (PD) have produced controversial results. However, the relationship between alcohol consumption and mortality in PD has scarcely been investigated. Among the nationwide population data from Korea National Health Insurance Service, newly diagnosed PD (ICD-10 code: G20 and a rare intractable disease registration code: V124), between 2009 and 2017, were selected. Alcohol consumption habit was obtained from a self-reported questionnaire on the National Health Screening Program. 32,419 individuals with PD were followed-up longitudinally until December 31, 2017, and all-cause mortality was evaluated. During the follow-up period (mean 4.37 ± 2.67 years), 9,049 deaths occurred. When nondrinkers are used as a reference group, there were significant associations between alcohol consumption and all-cause mortality in mild (hazard ratio [HR] 0.78, 95% confidence interval [CI] 0.71–0.84) and moderate drinkers (HR 0.69, 95% CI 0.58–0.82), but not in heavy drinkers (HR 0.84, 95% CI 0.69–1.02). In the sensitivity analysis using never drinkers as the reference group, the results also showed an overall 20% reduced mortality risk among drinkers with PD. Regarding changes in alcohol consumption behavior before and after diagnosis, the mortality rate was higher in former drinkers (HR 1.20, 95% CI 1.02–1.41) and lower in constant drinkers (HR 0.74, 95% CI 0.65–0.83) than in never drinkers. Alcohol consumption appears to be associated with reduced all-cause mortality in PD, suggesting potential neuroprotective effects on disease progression. Although drinking does not appear to be detrimental to all-cause mortality in individuals with PD, alcohol consumption in PD requires attention considering individual motor and non-motor symptoms. Future studies in other ethnic groups are warranted to validate the association between alcohol consumption and disease progression, including mortality, in PD.
Comentarios divulgativos:
Esta investigación evalúa la asociación entre el consumo de alcohol y la mortalidad en pacientes con enfermedad de Párkinson, una enfermedad neurodegenerativa progresiva caracterizada por una pérdida gradual de células dopaminérgicas, para conocer si el consumo podría relacionarse con modificaciones en la progresión de la enfermedad. Los resultados indicaron que el consumo ligero-moderado se asociaba con una menor mortalidad por todas las causas en personas diagnosticadas con enfermedad de Párkinson. El cambio en el comportamiento en el consumo antes y después del diagnóstico se asoció de la siguiente manera: la tasa de mortalidad fue mayor en los exbebedores y menor en los bebedores constantes, que en los que nunca bebieron.
Metodología: estudio observacional de cohortes. 32,419 participantes (Corea, 56% mujeres) con enfermedad de Párkinson de nuevo diagnóstico, periodo de seguimiento medio 4,37 ± 2,67 años, en el que se produjeron 9.049 muertes. Bebedores empedernidos (>210 g de alcohol/semana), moderados (105-209 g/semana), ligero (<104 g/semana) y no bebedores (no bebían al inicio del estudio).
También se evaluó la relación entre los cambios en el comportamiento de consumo antes y después del diagnóstico y la mortalidad posterior. Variables de ajuste: sociodemográficos, comorbilidades, hábitos de vida, medidas antropométricas y tratamiento farmacológico de la enfermedad.
- Los bebedores leves y moderados tenían aproximadamente un 22 a 31% menos de mortalidad en comparación con los no bebedores. El subanálisis por sexo mostró que esta asociación fue significativa solo en los hombres. El consumo elevado no mostró una asociación significativa.
- Subanálisis: cuando se excluyó a los exbebedores de la categoría de no bebedores (para evitar el sesgo abstemio), se observó que la asociación entre el consumo y un menor riesgo de mortalidad se mantenía (20%).
- En comparación con aquellas personas que nunca habían bebido, la tasa de mortalidad fue mayor (+20%) en los exbebedores y menor en los bebedores constantes (-26%) tras el diagnóstico de enfermedad de Párkinson.
Los investigadores sugieren que el consumo moderado puede tener un efecto neuroprotector en el progreso de la enfermedad de Párkinson. Sin embargo, no se puede establecer causalidad a partir de este estudio y el consumo de alcohol requiere atención teniendo en cuenta sus efectos en los síntomas de los pacientes. Se requieren estudios adicionales para confirmar estos hallazgos y explorar los mecanismos subyacentes.
No se puede establecer causalidad debido al diseño observacional del estudio. El consumo fue autoinformado y se midió solo en el momento del diagnóstico, sin considerar cambios posteriores. El bajo número de mujeres bebedoras con un consumo moderado y elevado podría haber afectado la potencia estadística. Generalización de los resultados a otras poblaciones. No se diferenció entre tipos de bebidas.