
Estudios científicos
High diversity of dietary flavonoid intake is associated with a lower risk of all-cause mortality and major chronic diseases
Abstract:
Higher habitual intakes of dietary flavonoids have been linked with a lower risk of all-cause mortality and major chronic disease. Yet, the contribution of diversity of flavonoid intake to health outcomes remains to be investigated. Here, using a cohort of 124,805 UK Biobank participants, we show that participants who consumed the widest diversity of dietary flavonoids, flavonoid-rich foods and/or specific flavonoid subclasses had a 6-20% significantly lower risk of all-cause mortality and incidence of cardiovascular disease, type 2 diabetes, cancer, respiratory disease and neurodegenerative disease. Furthermore, we report that both quantity and diversity of flavonoids are independent predictors of mortality and several chronic diseases, suggesting that consuming a higher quantity and wider diversity is better for longer-term health than either component alone. These findings suggest that consuming several different daily servings of flavonoid-rich foods or beverages, such as tea, berries, apples, oranges or grapes, may lower risk of all-cause mortality and chronic disease.
Comentarios divulgativos:
Este estudio observacional evaluó la relación entre una mayor diversidad en la ingesta dietética de flavonoides y el riesgo de mortalidad por todas las causas y de incidencia de enfermedades crónicas. Los flavonoides son fitonutrientes presentes en alimentos de origen vegetal que actúan como potentes antioxidantes y antiinflamatorios, protegiendo a las células del daño causado por los radicales libres. Se encuentran en alimentos como el vino, el té o el cacao. Los resultados mostraron que existía relación entre una alimentación con una mayor diversidad y cantidad de flavonoides, y sus subclases, y un menor riesgo de mortalidad y de enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2, cáncer y enfermedades respiratorias.
Metodología: Estudio observacional de la cohorte UK Biobank, incluyó datos de 124.805 adultos (edad media: 60,2 años, 56% mujeres), a los que se realizó un seguimiento de hasta 11,8 años. Los resultados se ajustaron por factores sociodemográficos, de estilo de vida, dieta y comorbilidades.
- Los participantes que consumían la mayor diversidad de flavonoides dietéticos y/o subclases específicas tenían un riesgo un 14% menor de mortalidad por todas las causas e incidencia de enfermedad cardiovascular (10%), diabetes tipo 2 (20%), cáncer (8%), enfermedades respiratorias (8%), en comparación con quienes tenían la menor diversidad. No se observó asociación para la enfermedad neurodegenerativa.
- Un mayor consumo de alimentos ricos en flavonoides y/o subclases específicas de flavonoides se asociaba con una menor mortalidad por todas las causas (16%), e incidencia de enfermedad cardiovascular (9%), diabetes tipo 2 (12%) y enfermedad respiratoria (13%) (ingesta mediana, ~500 mg/d vs ~230 mg/d).
- Origen de los flavonoides en la alimentación de la población estudiada: Los flavan-3-oles fueron la principal subclase que contribuyó a la ingesta total de flavonoides, representando el 87% del consumo. Las antocianinas, los flavonoles y las flavanonas contribuyeron cada uno ~4,5% de la ingesta total de flavonoides, <1% fue de flavonas. El té (negro y verde) fue la principal fuente de ingesta total de flavonoides (67%), seguido de las manzanas (5,8%), y el vino tinto (4,7%), entre otros. Aquellos participantes con menor diversidad de flavonoides consumían principalmente té, y aquellos con la mayor diversidad consumían relativamente más frutos del bosque, manzanas, uvas, vino tinto y naranjas.
- No se detectaron sinergias entre la cantidad y la diversidad, lo que sugiere efectos independientes.
Estos hallazgos sugieren que una mayor diversidad y cantidad de flavonoides en la dieta podría proteger la salud a múltiples niveles.
Limitaciones: el diseño del estudio es observacional, por lo que no puede probar causalidad ni descartar factores de confusión no controlados. Información dietética autoinformada. La generalización de los resultados requiere confirmación en otras poblaciones, y en ensayos clínicos de intervención.