Estudios científicos

Moderate Wine Consumption, Defined by the Mediterranean Diet, Is Associated With Delayed Biological Aging in Men From the Moli-sani Study

Abstract:

Objectives:

To investigate the association between wine consumption and biological aging in the Moli-sani Study.

Methods:

Dietary data were assessed using a 188-item FFQ. Participants (n = 22,495) were classified as abstainers, former drinkers, moderate drinkers according to national guidelines (≤250 mL/d men; ≤125 mL/d women) or Mediterranean Diet (MD) (125–500 mL/d men; 62.5–250 mL/d women), and heavy drinkers (>500 mL/d men; >250 mL/d women). Biological age (BA) was estimated with a deep neural network using 36 circulating biomarkers, and Δage (BA–chronological age) served as an index of biological aging.

Results:

In men, wine consumption, at doses defined moderate by a current MD Score, was associated with slower biological aging (Δage β = −0.39; 95%CI: −0.78, −0.01 vs. abstainers). Dose–response analyses showed a J-shaped curve, with the slowest Δage at ∼170 mL/d (Δage = −0.34 years; 95%CI: −0.66, −0.03). Overall ethanol intake, including all alcoholic beverages consumed, was neutral at moderate levels and associated with faster biological aging at higher doses.

Conclusion:

Moderate wine consumption, but not overall ethanol intake, may contribute to slower biological aging in men.

Comentarios divulgativos:

ABSTRACT

Objetivos: Investigar la asociación entre el consumo de vino y el envejecimiento biológico en el Estudio
Moli-sani.
Métodos: Los datos dietéticos se evaluaron utilizando una FFQ de 188 ítems. Los participantes (n =
22.495) fueron clasificados como abstenentes, ex bebedores, bebedores moderados según las directrices
nacionales (≤250 mL/d hombres; ≤125 mL/d mujeres) o de la Dieta Mediterránea (DM) (125-500 mL/d
hombres; 62,5-250 mL/d mujeres), y bebedores empedernidos (>500 mL/d hombres; >250 mL/d
mujeres). La edad biológica (BA) se estimó con una red neuronal profunda utilizando 36 biomarcadores
circulantes, y la Δage (edad BA-cronológica) sirvió como índice del envejecimiento biológico.
Resultados: En hombres, el consumo de vino, a dosis definidas como moderadas por una puntuación
actual de DM, se asoció con un envejecimiento biológico más lento (Δage β = -0,39; IC 95%: -0,78, -0,01
frente a los abstinentes). Los análisis dosis-respuesta mostraron una curva en forma de J, con la Δage más
lenta a ∼170 mL/d (Δage = -0,34 años; IC 95%: -0,66, -0,03). La ingesta total de etanol, incluyendo todas
las bebidas alcohólicas consumidas, fue neutra en niveles moderados y se asoció a un envejecimiento
biológico más rápido en dosis más altas.
Conclusión: El consumo moderado de vino, pero no la ingesta total de etanol, puede contribuir a un
envejecimiento biológico más lento en los hombres.

 

OBJETIVO DEL ESTUDIO

Analizar si el consumo de vino, en el volumen característico del patrón mediterráneo tradicional, se asocia
con el envejecimiento biológico del organismo.

 

METODOLOGÍA

• Estudio transversal, recoge los datos de todos los participantes en un único momento, sin hacer un
seguimiento a lo largo del tiempo. Este diseño permite identificar asociaciones, pero no establecer
relaciones de causa-efecto de forma directa.
• Participantes: 22.495 adultos italianos mayores de 35 años (52,0% mujeres)
• Edad cronológica: años vividos desde el nacimiento
• Edad biológica: se refiere al estado del organismo, puede ser mayor o menor que la edad cronológica
según la genética, el estilo de vida y otros factores.
• Cálculo de la edad biológica: se calculó mediante un modelo de aprendizaje automático entrenado
con 36 biomarcadores circulantes relacionados con múltiples procesos fisiológicos (metabolismo de
lípidos, glucosa, función renal, hepática, cardiovascular, hematológica). El modelo aprende qué
combinación de biomarcadores es más parecida a la de una persona de una determinada edad en
esa cohorte. El modelo explicaba el 57% de la variabilidad en la edad cronológica, con un error
promedio de 6 años.
• Diferencia entre edad biológica y edad cronológica: Un individuo con una diferencia negativa tiene
un perfil de biomarcadores más parecido al de personas más jóvenes de su misma cohorte.
• Clasificación en categorías de los participantes en base a su consumo de vino, independientemente
del consumo simultáneo de otras bebidas: 1) abstinentes que no consumen vino, 2) exbebedores
abstemios, 3) moderados según guías nacionales (hasta 250 mL/día en hombres y 125 mL/día en
mujeres), 4) moderados con un consumo similar al mediterráneo según el patrón mediterráneo
tradicional (entre 125-500 mL/día en hombres y 62,5-250 mL/día en mujeres) y 5) bebedores con un
consumo superior. El mismo esquema de cinco categorías se aplicó al consumo total de etanol
procedente de todas las bebidas alcohólicas.
• Cómo se analizaron los datos: se emplearon modelos de regresión lineal multivariable, un análisis
estadístico que permite estimar la asociación entre el consumo de vino y la edad biológica,
controlando la influencia de otros factores que también podrían influir en la edad. Se utilizaron dos
versiones: 1) controlando solo los factores más básicos (edad, sexo e ingesta energética) y 2)
ajustando además por nivel educativo, tabaquismo, ejercicio físico, índice de masa corporal,
comorbilidades, puntuación de dieta mediterránea (excluyendo el alcohol) y consumo de otras
bebidas alcohólicas. El grupo de personas que no consumía vino se utilizó como grupo de
comparación. También se exploró la relación dosis-respuesta. Y se replicó el análisis considerando el
consumo total de alcohol, para comparar si el resultado observado era específico del vino o si se
relacionaba con su contenido en alcohol.

 

HALLAZGOS PRINCIPALES/CONCLUSIONES

Los resultados indican que los hombres que consumían vino en cantidades propias de la dieta
mediterránea presentaban un conjunto de biomarcadores circulantes más similar al de personas de
menor edad dentro de esta misma cohorte.
Este hallazgo podría ser compatible con un envejecimiento biológico algo más lento, con un mejor estado
de salud general o con un estilo de vida globalmente más saludable.
Aunque los modelos estadísticos empleados incorporan el ajuste por múltiples factores de confusión, no
puede descartarse completamente la presencia de confusión residual, lo que significa que algún factor no
medido o no controlado podría influir en los resultados observados.
El elevado número de participantes da solidez estadística a los resultados obtenidos.
Sin embargo, es necesario tener en cuenta que las asociaciones observadas son de una magnitud reducida
y que este tipo de estudios no permiten establecer relaciones causales.
En el futuro serán necesarios diseños de investigación con mayor capacidad de inferencia causal, para
aclarar si el consumo de vino puede considerarse una causa directa de cambios en el envejecimiento
biológico. Del mismo modo, disponer de estudios longitudinales, que siguen a los mismos participantes
durante años con mediciones repetidas, permitiría analizar cómo progresa la edad biológica y si esta
evolución se relaciona con la aparición de enfermedades crónicas, como las cardiovasculares, el cáncer,
el deterioro cognitivo o con la mortalidad.
Asimismo, las próximas investigaciones deberían considerar otros elementos del patrón de consumo de
vino característico de la dieta mediterránea, más allá de la cantidad total ingerida: el tipo de vino (ej. tinto
o blanco), la forma de consumo (ingesta regular repartida a lo largo de la semana frente a consumos
concentrados en periodos breves) y si el vino se toma acompañando a las comidas o fuera de ellas.

 

¿QUÉ REPRESENTAN LOS HALLAZGOS PARA LA POBLACIÓN CONSUMIDORA

Los hallazgos aportan información interesante sobre la relación entre consumo moderado de vino y
marcadores de envejecimiento biológico, aunque su magnitud es limitada y el diseño del estudio no
permite establecer causa-efecto. Por ello, deben interpretarse con cautela y no deberían trasladarse
directamente a recomendaciones de consumo.
En caso de optar por consumir vino, es necesario que sea con moderación y dentro de un estilo de vida
saludable como por ejemplo la dieta mediterránea.

 

COMENTARIOS Y OBSERVACIONES

• Los resultados de esta investigación son coherentes con los obtenidos en otros grandes proyectos de
investigación poblacional (UK Biobank y Generation Scotland), que no identificaron una asociación
entre el consumo global de alcohol y una aceleración del envejecimiento biológico. Otra investigación
observó que el consumo elevado de alcohol, y no el moderado, se relacionaba con un acortamiento
de los telómeros, cuya longitud refleja el grado de envejecimiento celular. El Estudio de Framingham
identificó una asociación entre el consumo de alcohol y el envejecimiento epigenético, aunque su
análisis no permitió evaluar de forma específica el rango de consumo moderado.
• Otros factores del estilo de vida, que también influyen en la edad biológica son la actividad física, la
alimentación, el sueño y especialmente el hábito tabáquico (Kusters et al. Annu Rev Public Health.
2025, Tiange et al. Nat Med. 2023).
• Para evitar que las estimaciones de edad biológica dependan de patrones específicos de una sola
población y mejorar la generalización de los resultados a nivel global, sería de interés entrenar el
modelo para estimar la edad biológica con datos de poblaciones diversas, ya que los valores de
referencia de los biomarcadores pueden variar según la alimentación, la genética y los hábitos
propios de cada cultura.
• En este estudio, el grupo de referencia para el análisis del vino está formado por personas que no
consumen vino: incluye tanto individuos que no ingieren ningún tipo de alcohol como otros que sí
consumen cerveza o bebidas destiladas. Aunque los modelos estadísticos tienen en cuenta la
cantidad de estas otras bebidas, los resultados no comparan directamente el consumo de vino frente
a la abstinencia completa de alcohol.
• Existe un solapamiento en términos de cantidad ingerida entre la categoría de consumo moderado
mediterráneo y la de consumo moderado definida por las guías internacionales. Esto plantea la
cuestión de cómo se clasificó a un participante cuya ingesta se sitúa en ese intervalo compartido.
Aunque el artículo no lo detalla de forma explícita en el texto, las tablas muestran que las categorías
se han construido como mutuamente excluyentes. La diferencia principal entre ambos tipos de
consumo moderado no reside tanto en el volumen total de alcohol, si no en la bebida que domina
ese volumen. El consumo moderado mediterráneo se asocia fundamentalmente al vino, mientras
que el consumo moderado según las guías puede corresponder a una combinación más amplia de
bebidas alcohólicas.