La Dieta Mediterránea, que contempla un consumo moderado de vino, se asocia también a una mejor salud emocional

29 de mayo de 2026

  • El estudio realizado a más de 2.700 adultos españoles relaciona la Dieta Mediterránea con mayores emociones positivas y menores niveles de ansiedad.
  • La investigación analizó el impacto del consumo del vino incluido en la dieta mediterránea y encontró que su consumo moderado se correlacionaba con el bienestar emocional, vinculándose también a la socialización, la felicidad y la satisfacción vital.

Dormir bien, mantener relaciones sociales satisfactorias, realizar actividad física y seguir una alimentación equilibrada son algunos de los factores relacionados con el bienestar emocional. La ciencia apunta cada vez más a que la salud emocional no depende de un único hábito, sino de un estilo de vida completo.

En este contexto, un nuevo estudio realizado por diferentes investigadores españoles (1) y publicado en la revista científica Preventive Medicine Reports concluye que las personas con mayor adherencia a la Dieta Mediterránea, cuyo patrón de alimentación incluye el consumo moderado de vino, presentan mejores indicadores emocionales y hábitos de vida más saludables.

La investigación, realizada sobre 2.751 adultos de 14 ciudades españolas, analizó la relación entre alimentación, emociones, bienestar subjetivo y estilo de vida. La ansiedad también mostró una reducción moderada en los grupos con mayor adherencia al patrón mediterráneo.

Además, los participantes con mayor adherencia a este modelo alimentario practicaban casi el doble de horas de deporte semanal, dedicaban más tiempo a cocinar en casa y mantenían una vida social más activa, con mayor frecuencia de reuniones sociales, y sentían una mayor satisfacción vital y sensación de felicidad.

El estudio analizó, también en este contexto, el impacto del consumo del vino incluido en la dieta mediterránea y encontró que su consumo se correlacionaba de forma moderada con el bienestar emocional, vinculándose también a la socialización, la felicidad y la satisfacción vital. El vino se consumía con mayor frecuencia con pescado y marisco y se relacionaba con mayor actividad física, mejor aprovechamiento del tiempo y menor ansiedad.

El presente estudio confirma que no solo importa cuánto y qué se consume, si no también cómo, cuándo y en qué contexto. Por ello, el patrón de consumo moderado de vino durante las comidas que se ha asociado a una reducción del riesgo cardiovascular en numerosos estudios.

 

RIESGOS Y BENEFICIOS 

Es indudable pues, que el estilo de vida asociado a la dieta mediterránea, con hábitos saludables, moderación y socialización, se relaciona con una mayor percepción de bienestar y calidad de vida, y un mejor estado de salud.

No obstante, la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN) remarca que los beneficios observados del vino se asocian exclusivamente a consumos moderados y nunca deben promover el inicio de su consumo en personas abstemias. Además, hay evidencia irrefutable de que el consumo abusivo y los episodios de atracón (bringe drinking) afectan negativamente la salud, aumentan el estrés fisiológico y deterioran el equilibrio emocional.

Por ello FIVIN defiende un consumo moderado de vino asociado a las comidas, preferentemente en el contexto de la dieta mediterránea y de un estilo de vida saludable, donde el ejercicio, la moderación y la socialización juegan un papel importante.

 

REFERENCIAS CIENTÍFICAS

  •  (1) Bühler K, Calleja-Conde J, Bressa C. Adherence to the Mediterranean Diet, emotional well-being and lifestyle patterns in Spain: A cross-sectional study. Preventive Medicine Reports. 2026;61:103374. doi:10.1016/j.pmedr.2026.103374. PMID: 41567126.
  • Wine consumption, Mediterranean diet, and cardiovascular risk in two Spanish cohorts. European Heart Journal. 2026.
  • Ebrahim IO et al. Alcohol and sleep architecture: systematic review and meta-analysis. Alcoholism: Clinical and Experimental Research. 2013

 

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